Descripción del sitio
178.196 relatos eróticos firmados por 26.987 autores: esas son las dos cifras que TodoRelatos coloca en su portada, y resumen con bastante precisión el terreno en el que se mueve. La casa se presenta como la mayor web de relatos eróticos de internet, una etiqueta ambiciosa que su propio catálogo sostiene a base de volumen y de constancia. En un panorama donde casi todo llega en vídeo, aquí lo que manda es la palabra escrita: relatos en lugar de clips, lectores que se toman su tiempo y una biblioteca que se alimenta de lo que escriben sus propios usuarios.
El corazón del proyecto es, por tanto, el texto. Historias firmadas por una comunidad de autores que se cuenta por miles, con nombres que se repiten de una semana a otra y una lista propia dentro de la casa. El ritmo lo marca la actualización diaria: la web anunció en una sola jornada 70 relatos nuevos, y esa cifra describe una costumbre más que un dato aislado, la de publicar todos los días para que quien vuelva tenga siempre algo distinto entre manos. Ese caudal de firmas hace que el conjunto se parezca menos a una antología cerrada y más a una biblioteca en construcción permanente.
Los temas tampoco se quedan en un par de casillas. Las categorías de la casa son explícitas y variadas: confesiones, autosatisfacción, dominación, control mental, bisexuales, amor filial y unas cuantas etiquetas más que cubren apetitos muy distintos. Los nombres no disimulan nada y no hace falta descifrar eufemismos para saber qué hay dentro de cada uno. Hay propuestas para quien busca una fantasía concreta y para quien prefiere dejarse llevar por lo que va apareciendo, y el volumen disponible permite que ninguna de las dos formas de leer se quede sin material.
La incorporación más reciente lleva todo esto al oído. Los relatos hablados ofrecen un relato erótico nuevo cada día, narrado con voz real, gratis y sin registro. La palabra sigue siendo la protagonista, solo que ahora se puede escuchar además de leer. Que esa vía llegue sin necesidad de cuenta refuerza la idea de una casa abierta a quien solo quiere escuchar historias, con el registro reservado para la parte en la que se participa.
Detrás de ese movimiento hay una comunidad que sostiene el edificio. Existen cuentas de usuario, con su sistema de acceso y de recuperación de claves, y la casa reserva a los autores un panel de control y un espacio de ayuda propio. Los usuarios registrados disponen además de su propio top, de modo que la parte social del proyecto no se mide solo en número de relatos publicados, sino también en la gente que los lee y los sigue. Ese reconocimiento a quien lee es lo que convierte un archivo de textos en una comunidad con vida propia.
La portada enlaza también con una comunidad de cams para mayores de dieciocho, un añadido que convive con el catálogo de textos sin desplazarlo del centro. Dentro de la categoría de sitios de relatos eróticos, lo que define a TodoRelatos es la escritura: relatos firmados, publicados a diario y agrupados por temas. Esa mezcla de autores reconocibles y publicación constante explica que haya quien vuelva cada día a por una historia nueva.
Una categoría concreta es mejor puerta de entrada que el catálogo entero. Quien busque algo explícito puede empezar por dominación o por confesiones; quien prefiera un terreno más íntimo tiene la autosatisfacción y los bisexuales a mano. La lista de novedades diarias, alimentada con lo último que entra, sirve de guía para quien llega sin una idea clara.



